Cierre contable y fiscal

Cierre contable y fiscal

Llegado el mes de enero autónomos y profesionales tienen que enfrentarse a las liquidaciones del cuarto trimestre, además de tener que presentar los resúmenes anuales, de forma que se cierra el ciclo de la contabilidad del ejercicio anterior.

Te toca hacer el cierre contable y fiscal del año 2017. La gran mayoría de los autónomos, profesionales y empresarios tributáis en Estimación Directa, así que atentos al siguiente artículo porque para hacerlo de manera correcta debéis tener en cuenta reducciones, incentivos y deducciones.

Cierre contable

Para cerrar el periodo impositivo de una actividad  hay que hacer frente a un proceso global con el que obtenemos el resultado de todo el ejercicio del año natural anterior. Dividido en dos fases, primero debemos realizar el cierre contable que, groso modo, supone hallar la diferencia entre los gastos y los ingresos anuales, y después, al resultado contable obtenido, le aplicamos determinados ajustes para obtener el cierre fiscal.

1.- Ingresos a declarar por el autónomo:

Para cerrar contablemente nuestro ejercicio, lo primero, es obvio, tienes que sumar tus facturas de ventas. Pero ¡ojo! no olvides consignar también otros ingresos que son declarables del mismo modo. Entre ellos: las subvenciones que te hayan concedido, las ayudas recibidas, las ganancias obtenidas mediante productos financieros y la diferencia (siempre que sea positiva) del stock de materias que tengas con respecto al año anterior.

2.- Revisión de Gastos:

Comprobados tus ingresos ahora tienes que revisar tus gastos, recuerda que tienen que estar vinculados directamente a la actividad económica que desarrollas y convenientemente justificados. Tienes que incluir aquellos que lo son de forma periódica, como la propia cuota de la Seguridad Social y los sueldos de tus trabajadores (en caso de tenerlos) y, también, todos los que sean derivados de tu actividad. Así que no te olvides de incluir:

  • Contratación de servicios profesionales como puede ser lo que pagas cada mes a Infoautónomos por gestionar todo el papeleo de tu negocio.
  • Los bienes adquiridos a terceros para el desarrollo de tu actividad.
  • Cuotas de seguros médicos tanto tuyo, como de tu cónyuge y los hijos menores que moren contigo (limitadas a 500€ por persona y 1.500€ en caso de personas con discapacidad).
  • Facturas de los gastos de suministros de tu vivienda, en caso de trabajes en ella, y siempre que cumplas con determinados requisitos.
  • El canon de tu franquiciado.
  • Gastos de formación y cursos siempre que tengan que ver con el objeto de tu actividad.
  • En caso de tener gastos de atención a clientes y proveedores recuerda que solo será deducible hasta el 1% de tus ingresos anuales.
  • Si eres una entidad de reducida dimensión (con un importe neto de su cifra de negocios inferior a 10 millones de euros), también puedes deducirte como gasto el 1% del total del saldo de deudores comerciales a 31 de diciembre. Siempre y cuando, no te estés deduciendo estás deudas de forma individual, porque tengan una antigüedad superior a los 6 meses o hayan sido reclamadas vía judicial.
  • Además, si tributas por estimación directa simplificada, puedes deducirte un 5% de la diferencia entre gastos e ingresos, como gastos de difícil justificación, eso si, con un límite de 2.000€.

También podrás deducirte gastos de personal, los derivados de la reparación y conservación de bienes y, los incentivos fiscales al mecenazgo.

3.- Inversiones y amortizaciones:

El último paso para terminar con tu cierre contable pasa por comprobar las inversiones que hayas ido realizando a lo largo del año, o años anteriores, para deducirte como gasto la parte de amortización de las mismas que te corresponda. Para ello tienes que guiarte por la Tabla de coeficiente de amortización lineal que publica la propia Agencia Tributaria.

Con todos los datos recopilados la cuenta es sencilla. Tienes que restar a los Ingresos íntegros, los gastos deducibles y las amortizaciones. Esto nos dará el Rendimiento Neto de nuestro negocio y, con ello, estaremos delante del cierre contable del mismo.

Cierre fiscal 2017

Una vez que hemos finalizado el cierre contable, tenemos que practicar al resultado una serie de ajustes para alcanzar el cierre fiscal. Para ello tendremos en cuenta los gastos no deducibles, los incentivos, las reducciones y las deducciones.

4.- Gastos fiscalmente no deducibles:

Los gastos fiscales no deducibles están especificados en el artículo 15 de la Ley del Impuesto de Sociedades. Aquí te enumeramos los más importantes:

  • Multas y sanciones penales y administrativas, y los gastos derivados de actuaciones contrarias al ordenamiento jurídico.
  • Las pérdidas del juego, donativos y liberalidades.
  • Los gastos de servicios correspondientes a operaciones realizadas en países calificados como paraísos fiscales.
  • Las aportaciones a mutualidades de previsión social del propio empresario o profesional ya incluidas en otros apartados deducibles de la declaración.

5.- Incentivos fiscales:

Los incentivos fiscales se establecen principalmente en relación con las amortizaciones y resultan aplicables solamente en determinados casos. Unos supuestos de libertad de amortización que puedes encontrar en el artículo 12.3 de la Ley del Impuesto de Sociedades, pero que, básicamente, resultarían aplicables a:

  • Inversiones que estuvieran pendientes de amortización a 31 de marzo de 2012.
  • Entidades de reducida dimensión. Es decir, aquellas que tengan una cifra de negocios inferior a 10 millones de euros.
  • Inversiones de I+D (Investigación y desarrollo).
  • Para determinadas explotaciones agrarias.
  • Inversiones de menos de 300€/ud. con determinados límites.

No obstante, debes tener en cuenta que la aplicación de estos incentivos no es más que el adelanto de una serie de gastos. Es decir, Hacienda, fiscalmente, te permite que te anticipes un gasto en el que vas a incurrir en años posteriores, pero, a cambio, cuando realmente acometas dicho gasto ya no te lo podrás volver a deducir. Así que ¡ojo! porque puede ser “pan para hoy y hambre para mañana”.

Para explicártelo en un ejemplo. Imaginemos que este año has comprado una máquina para desarrollar tu actividad por valor de 1.000€. Según las Tablas de Amortización, solo podrías amortizarte como gasto el 12% de tu factura al año: es decir 120€, en 2017, otros 120€, en 2018… y así sucesivamente hasta consumir los 1.000€ del coste de la máquina. Pero este incentivo te permite deducirte los 1.000€ íntegros el primer año. Y he aquí el quid de la cuestión porque de hacerlo, ya no podrás deducirte los 120€ que te corresponderían en años posteriores.

6.- Reducciones:

Con las reducciones puedes minorar el rendimiento neto de tu actividad económica. Pero está atento porque para poder aplicarlas tienes que cumplir con unos requisitos específicos en cada una.

  • Existen reducciones por inicio de una actividad económica y entre sus requisitos está no haber ejercido otra actividad en el año anterior a la fecha de inicio de la nueva actividad.
  • La reducción de autónomos económicamente dependientes o con único cliente te exige, entre otras, que el cliente sea no vinculado y que el conjunto de gastos no supere el 30% de los rendimientos íntegros.
  • Estos mismos requisitos debes aplicar para poder reducir tu rendimiento si tienes que hacer obligatoriamente la renta y tus ingresos no superan los 12.000 euros.
  • Y, puedes practicar una reducción cuando tus ingresos hayan sido generados en un periodo superior a dos años, pero puedan computarse en un único periodo impositivo.

7.- Deducciones:

Por último, tienes que tener en cuenta que determinadas inversiones empresariales generan derecho a deducción. Estas inversiones requieren del cumplimiento de determinados requisitos formales que vienen especificados en la Ley del Impuesto de Sociedades y son:

  • Deducción del 8 al 42%, por actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica.
  • Deducción del 15 al 20%, por inversiones en producciones cinematográficas, series audiovisuales y espectáculos en vivo de artes escénicas y musicales.
  • Deducciones de 3.000€/año o del 50% de la prestación de desempleo, por creación de empleo.
  • Deducción de 9.000 a 12.000€/año, por creación de empleo para trabajadores con discapacidad.

Una vez que hayas realizado todas estas operaciones habrás cerrado el periodo impositivo tanto contable como fiscalmente. Espero que hayas solucionado todas tus dudas pero si conservas interrogantes o prefieres que un equipo profesional haga por ti todo el proceso del cierre de tu actividad no dudes en ponerte en contacto con la asesoría de Infoautónomos.Cierre